La vida no te sonreirá si tú no le sonríes a ella



jueves, 29 de diciembre de 2011

Te leo a diario...



Hoy estuve leyendo un libro, y en su extensión estabas tú, en cada página, en cada párrafo, en cada verso. Tú.

Parecerá raro pero creo que de alguna forma especial se disponen los textos y que en los espacios que no ocupan las letras te ocultas, te busco, te imagino y hasta a veces te encuentro.

Te formas de entre las frases y de letras voy formando tu nombre, y es poco decir que de cada palabra algo me recuerda a ti.

¿Será que estoy loco? Que escucho tu nombre al pasar una hoja y al llegar a la siguiente huelo tu aroma.

A veces quisiera creer que es verdad que te tengo tan cerca para leerte, mas cada vez que lo intento me doy cuenta de que es solo mi jodida imaginación.



                                                                          O tal vez no...

Me preguntarás...



Y me preguntarás si te eché de menos...
                             
                               ... yo simplemente te diré que no te eché de más.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Con otras palabras...



Yo no miento, sólo que a veces me da por ser un narrador que cuenta hechos ficticios en primera persona...

sábado, 17 de diciembre de 2011

Camino al hogar



Era un día agotador, un día gris, frío, lento, silencioso, y el vacío llenaba mi corazón...

...Mas aquel día vine a encontrarte... ¿será que así nace el amor?

Lo recuerdo bien, era un lunes de otoño. De vuelta a mi hogar para evitar la espera interminable de la llegada del bus decidí viajar en metro. Bajé a la estación y me subí en el último vagón. No un segundo de subir y me percaté de que habías subido en la misma estación, nos sentamos uno al lado del otro. Como queriendo evitarnos leímos hasta la última letra que encontramos para no encontrar nuestras miradas... Al paso de unos minutos tímidamente giré mi rostro hacia ti, vi que te tenía de frente...

...Te miré...

...Me Miraste...

...Te sonreí...

...Me sonreíste...

...Con un gesto te saludé, y lo mismo de tu parte...

... Me acerqué a ti y te pregunté tu nombre, pero no recibí respuesta, tan sólo nos limitamos a mirarnos fijamente las 11 siguientes estaciones.

Cuando llego el momento de bajar, con un beso al aire me despedí, y vi que tú muy feliz me lanzaste uno también.

Me paré...
...Tú también.

Bajé...Ya no era el mismo... mi corazón ya no era el de los latidos tenues, ni el que el vacío llenaba... ahora danzante, alegre, vacío de vacío... por estar realmente acompañado...

...Y con una sonrisa del ancho de mi rostro, recorrimos el breve trayecto de la estación a mi nuestro hogar...



Y aun sentado en mi sofá me costaba creer las cosas que al viajar pueden ocurrir si por la ventana del metro miras tu reflejo...

Santiago En Luces



-6:08A.M-           03-12-2011              -Iquique-

No he juntado pestaña y esto de viajar me gusta. Jamás imaginé la belleza de ver una ciudad concebida por luces, laberinto dorado destellando en la oscuridad. Con el cuello como piedra por el gran esfuerzo hecho por observar luciérnagas inmóviles, desorientado entre dos cielos nocturnos, me engolosaba con la belleza del paisaje, que como droga para mis ojos, me ha inhibido el sueño y por sobredosis he caído en un coma de placer... placer? sí, placer. Qué más placentero que el éxtasis producido al observar cada detalle que en vivo color te dejan ese gusto a fantasía en tus pupilas gustativas...

Que un buen paisaje es mejor que la más poderosa morfina para cristalizar el dolor al deleitarse con los matices policromaticos de nuestro entorno...

Contando astros alejarse de su hogar me pasé la noche, y aun me sorprende la cantidad de deseos que pude pedir...

Ya de día y aun aquí deslizando la tinta por el papel, y por querer ver amanecer he invertido una hora más de sueño... De fondo el sonido de las aves y los estruendos de las explosiones saladas, y las huellas que deja mi bolígrafo, antes iluminadas por faroles nocturnos, ahora por la luz de un nuevo día que quiere nacer, colándose por una abertura en la cortina... mis ojos pesan y en mis pulmones inunda la sal...




                                                                                                                   ... Pero mis ojos aun piden más.